Julio PeƱaloza

Minas, balas, gringos y candidatos

En epoca de Feria del Libro hay que recomendar sin ambages la extraordinaria investigacion del estadounidense Thomas C. Field Jr. que con el titulo en castellano ?Minas, balas y gringos ? Bolivia y la Alianza en la era de Kennedy?, disecciona de manera implacable, por la rigurosidad de los datos en los que se sustenta, lo secuestrada que estuvo la Revoluci?n del 52 con un Paz Estenssoro, sobre todo a partir de la d?cada de los 60, absolutamente sometido a los direccionamientos del gobierno del legendario J.F.K. que condicion? la ayuda econ?mica a nuestro pa?s, a la penetraci?n sin l?mites de la llamada Alianza para el Progreso, aparato con el que se activ? el Plan Triangular, en plena Guerra Fr?a y el pretexto-argumento geopol?tico de evitar que nos convirti?ramos en un estrat?gico sat?lite del comunismo que ?estaban trabajando duro para subvertir el gobierno y convertir a Bolivia en un Estado de obreros y campesinos? (pag. 105, cap?tulo 2, El desarrollo como anticomunismo). Paz Estenssoro fue el arquet?pico caudillo modernizador autoritario que us? el tenebroso Control Pol?tico para acallar a la derecha falangista y a la izquierda sindical minera de los hist?ricos Juan Lech?n Oquendo, Federico Esc?bar e Irineo Pimentel. Y vaya que logr? en gran medida su cometido, instalando campos de concentraci?n y pertrech?ndose militarmente con la ayuda gringa para reprimir a los revoltosos de los centros mineros que quer?an una Bolivia soberana, liberada de las ataduras impuestas por el imperio del norte, imperio que por supuesto existe y no es el producto del delirio de unos cuantos idealistas empecinados con cerrar sus puertas al mundo exterior para que nuestros recursos naturales no fueran aprovechados para beneficio propio antes que para saqueo ajeno como ha sucedido a lo largo y ancho de nuestra historia.