En la localidad de Huanuni, Oruro, se registraron enfrentamientos entre grupos identificados como “jukus” y trabajadores mineros, lo que provocó tensión social y la intervención de fuerzas de seguridad para restablecer el orden en las calles del centro de la ciudad.
Autoridades locales indicaron que los disturbios se desataron en el marco de tensiones previas entre sectores sociales y mineros de Huanuni, aunque aún no está claro cuál fue el motivo específico que detonó la violencia. Algunos pobladores señalaron que la situación escaló rápidamente cuando se cruzaron grupos con diferencias respecto a decisiones laborales o comunitarias, lo que derivó en la disputa.
La Policía Boliviana, junto con efectivos del Ejército movilizados por la Gobernación de Oruro, procedió a dispersar a los enfrentados y a establecer un cordón de seguridad alrededor de la zona afectada para evitar un mayor desorden. Se reportó también la detención de varias personas por alteración del orden público y agresiones, y al menos seis heridos leves que fueron atendidos en un centro de salud cercano.
El alcalde de Huanuni emitió un comunicado en el que hace un llamado a la calma y a la resolución pacífica de conflictos, además de anunciar un diálogo entre los dirigentes de los trabajadores mineros y los representantes de los grupos implicados para esclarecer los hechos y buscar soluciones a las diferencias que desencadenaron los enfrentamientos.
Sectores sociales y dirigentes mineros expresaron preocupación por la polarización de la comunidad y señalaron la importancia de evitar que conflictos internos desemboquen en violencia, afectando la convivencia y la economía local, que depende en gran medida de la actividad minera.
Las autoridades regionales anunciaron que se investigarán los hechos para determinar responsabilidades y que se mantendrá el control en la zona para prevenir nuevos episodios de violencia mientras se desarrolla el proceso de diálogo.


