Momentos de alta tensión se vivieron en el municipio de Huanuni, en el departamento de Oruro, luego de que se denunciaran enfrentamientos violentos entre grupos de jukus y trabajadores mineros, en los que presuntamente se utilizó dinamita y armas de fuego. Los hechos generaron alarma entre la población, que reportó fuertes explosiones y disparos en inmediaciones de zonas mineras y barrios cercanos.
De acuerdo con los reportes preliminares, el conflicto se habría originado por disputas relacionadas con el control de áreas de trabajo y el robo de mineral. Los jukus, dedicados a la extracción ilegal, habrían intentado ingresar a sectores explotados por trabajadores mineros, lo que derivó en una confrontación directa. Vecinos señalaron que la situación se tornó peligrosa debido al uso de explosivos, lo que obligó a muchas familias a resguardarse en sus viviendas.
Ante la gravedad de los hechos, la Policía Boliviana activó operativos de control y desplazó efectivos a los puntos conflictivos con el objetivo de restablecer el orden y evitar una escalada mayor de violencia. Se informó también del refuerzo de la seguridad en accesos estratégicos y en áreas consideradas de alto riesgo. Centros de salud de la zona fueron puestos en alerta ante la posibilidad de personas heridas.
Autoridades locales expresaron su preocupación por la reiteración de este tipo de hechos y advirtieron que la presencia de jukus representa un riesgo permanente para la seguridad de los trabajadores y de la población. Asimismo, se anunció que se coordinarán acciones con instancias departamentales y nacionales para intensificar los controles, frenar la actividad ilegal y garantizar la seguridad en el distrito minero.


