Las filas para la compra de garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP) continúan en varias ciudades del país, especialmente en La Paz, El Alto y Santa Cruz. El Gobierno atribuye esta situación a una combinación de factores como la sobredemanda, el acopio, los bloqueos en carreteras y, principalmente, el contrabando.
El ministro de Hidrocarburos señaló que, ante los mayores controles al diésel, los contrabandistas “han volteado su mirada al GLP”, aprovechando la diferencia de precios con países vecinos. Esta práctica ilegal estaría afectando la distribución regular del producto en el mercado interno.
Las autoridades aseguraron que el abastecimiento está garantizado y que se activaron mecanismos de control junto a YPFB y la ANH para frenar el desvío de garrafas, además de medidas temporales como la venta con cédula de identidad y la restricción de una garrafa por persona, hasta que la situación se normalice.
Desde el Gobierno se pidió a la población no caer en la especulación ni el acopio innecesario, mientras se refuerzan los controles en fronteras y rutas para evitar que el GLP salga ilegalmente del país.


