Bolivia está presente en el Foro Económico Mundial 2026, que se realiza en Davos, Suiza, con el objetivo de reconectarse con la comunidad internacional, atraer inversiones y mejorar su imagen económica global. La delegación boliviana está encabezada por el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, y el canciller Fernando Aramayo, mientras que el presidente priorizó asuntos internos en el país.
En sus intervenciones, Espinoza destacó que Bolivia enfrenta “una imagen internacional equivocada” que ha limitado oportunidades de inversión y crecimiento. Subrayó que la participación en Davos busca revertir esa percepción mediante reglas claras, coherencia económica y resultados visibles que puedan atraer capitales y generar desarrollo con impacto social. “Vivimos un momento extraordinario… hay que volver a conectarnos con el mundo, atraer inversión y crecer sin dejar a nadie atrás”, afirmó el ministro en sus redes sociales, explicando que la estrategia busca posicionar a Bolivia como un socio confiable y mostrar el potencial productivo del país.
La agenda de Bolivia en el Foro incluye la promoción de proyectos para impulsar la transición energética, fortalecer alianzas público-privadas, reactivar cadenas de valor con transferencia tecnológica y buscar financiamiento climático y económico para iniciativas sostenibles. Espinoza señaló que estas acciones son clave para que Bolivia pueda consolidar su posición en la economía global, atraer inversión extranjera directa y generar empleos de calidad, especialmente en sectores estratégicos como energía, minería y agricultura sostenible.
Expertos internacionales consultados destacan que la participación activa de Bolivia en foros como Davos puede mejorar la percepción del país ante inversionistas y organismos multilaterales, siempre que se mantenga un compromiso sólido con la estabilidad económica, la transparencia y la implementación de reformas estructurales que fortalezcan la productividad y la competitividad.
Con su presencia en Davos, Bolivia busca proyectar un mensaje de apertura, confianza y cooperación internacional, reforzando la idea de que el país está dispuesto a integrarse al comercio global y atraer recursos que impulsen su desarrollo económico y social de manera inclusiva.


