El sector de la construcción atraviesa un escenario crítico marcado por una deuda acumulada de aproximadamente Bs 1.200 millones y el constante incremento en el precio de los materiales, situación que pone en riesgo la continuidad de obras, la estabilidad de empresas constructoras y miles de fuentes de empleo en todo el país. Representantes del rubro advirtieron que esta combinación de factores está generando una presión financiera insostenible para pequeñas, medianas y grandes empresas del sector.
Dirigentes y empresarios constructores señalaron que gran parte de la deuda corresponde a pagos pendientes por obras ejecutadas para distintas instancias del Estado, lo que ha provocado problemas de liquidez, paralización de proyectos y dificultades para cumplir con obligaciones laborales, tributarias y financieras. “Muchas empresas están trabajando sin recibir pagos oportunos, lo que está llevando a una situación límite”, afirmó un representante del sector.
A esto se suma el alza sostenida en los precios de insumos como cemento, hierro, acero, áridos, combustibles y otros materiales esenciales, lo que ha incrementado de forma considerable los costos de ejecución de obras públicas y privadas. Los constructores indicaron que los contratos firmados bajo precios anteriores ya no cubren los costos reales de producción, generando pérdidas económicas y riesgo de quiebra para varias empresas.
Desde el sector constructor se solicitó al Gobierno la implementación de medidas urgentes, entre ellas la regularización de pagos pendientes, la actualización de precios referenciales, mecanismos de compensación por variación de costos y políticas de apoyo financiero, con el objetivo de evitar un colapso del rubro y proteger el empleo de miles de trabajadores que dependen directamente de la actividad constructiva en el país.


