La Sala Plena del Tribunal Supremo Electoral (TSE) emitió un comunicado de respaldo “absoluto” al presidente del organismo, Gustavo Ávila, luego de que en los últimos días se registraran críticas y descalificaciones por parte de algunos actores políticos vinculados a decisiones institucionales de la entidad electoral. En el comunicado, los vocales afirmaron que todas las resoluciones y acciones del TSE se realizan estrictamente conforme a la Constitución Política del Estado y la normativa electoral vigente, subrayando que no cederán ante presiones externas que busquen influir en su labor.
Los miembros de la Sala Plena expresaron su rechazo categórico a “cualquier intento de presión, amedrentamiento o deslegitimación que busque debilitar la institucionalidad”, destacando la importancia de mantener la confianza de la ciudadanía en el órgano electoral. En palabras de los vocales, “la actuación responsable, con respeto a la ley y apego a la verdad, es fundamental para garantizar procesos democráticos transparentes y justos”. Añadieron que las descalificaciones hacia el presidente Ávila son infundadas y no contribuyen al fortalecimiento de la democracia, sino que buscan afectar la credibilidad de las instituciones ante la población.
Este pronunciamiento ocurre en un momento electoral intenso, a poco más de 50 días de las elecciones subnacionales previstas para marzo de 2026. Durante este período, la habilitación de candidaturas y otras decisiones del TSE han generado debates y cuestionamientos en distintos sectores políticos, algunos de los cuales han expresado su desacuerdo de manera pública. Ante esta situación, los vocales reafirmaron que todas las decisiones del TSE están respaldadas por la ley y se toman pensando en la transparencia, la equidad y la confianza de los votantes.
El respaldo unánime a Gustavo Ávila evidencia, según los propios vocales, la unidad del órgano electoral frente a intentos de presionar o influir en su independencia y fortalece la posición de la institución frente a escenarios de confrontación política que podrían surgir en las próximas semanas. Además, refleja la intención de mantener un proceso electoral que se perciba como legítimo, confiable y respetuoso de los principios democráticos que rigen al país.


