La expresidenta Jeanine Añez, desde su detención o a través de un pronunciamiento reciente, emitió un mensaje en el que realiza un llamado contundente a frenar los abusos y los avasallamientos de tierras que se han registrado en distintas regiones del país, señalando que estas prácticas se habrían incrementado durante el periodo bajo la influencia del Movimiento al Socialismo (MAS). Añez enfatizó que es fundamental respetar la legalidad en todo el territorio nacional y garantizar que los derechos de los propietarios y productores sean defendidos, recordando que la propiedad privada y la seguridad jurídica son pilares fundamentales para la convivencia social y el desarrollo económico de Bolivia.
La expresidenta evitó hacer críticas directas a la campaña política del gobernador y líder opositor Luis Fernando Camacho, concentrando su mensaje en la protección de derechos, la importancia de la institucionalidad y la necesidad de que el Estado actúe de manera imparcial frente a los conflictos por tierras. Según Añez, los avasallamientos y las ocupaciones ilegales generan conflictos sociales, tensiones entre comunidades, y afectan la producción agrícola, ganadera y minera, lo que repercute directamente en la economía local y nacional, así como en la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
En su pronunciamiento, Añez recordó que los asentamientos ilegales no solo afectan a propietarios privados, sino también a comunidades indígenas y campesinas, que muchas veces se ven atrapadas en disputas por tierras que carecen de regulación clara. Señaló que estas situaciones requieren de políticas públicas claras, procesos legales eficientes y mecanismos de mediación que eviten la violencia y garanticen soluciones justas y equitativas. “Es momento de actuar con responsabilidad, de proteger los derechos de todos y de asegurar que la ley se cumpla sin privilegios ni discriminación”, afirmó la expresidenta, destacando que erradicar prácticas ilegales es esencial para fortalecer la gobernabilidad y la paz social en el país.
Analistas políticos coinciden en que el mensaje de Añez busca enviar un doble mensaje: uno a la ciudadanía y productores afectados, generando conciencia sobre la importancia de respetar la legalidad, y otro al ámbito político, mostrando que su enfoque está en la defensa de los derechos y la institucionalidad más que en descalificaciones o confrontaciones partidarias. Además, subraya la necesidad de que las autoridades nacionales y locales actúen de manera coordinada para prevenir conflictos, garantizar seguridad jurídica y proteger la inversión en el sector agrícola y productivo del país.
El pronunciamiento se produce en un contexto donde los conflictos por tierras han escalado en varias regiones, afectando a productores agrícolas, ganaderos y comunidades rurales, generando incertidumbre y tensiones entre diferentes sectores sociales. La expresidenta insistió en que poner fin a los avasallamientos ilegales no solo protege la propiedad privada, sino que también contribuye al desarrollo sostenible, al fortalecimiento de la institucionalidad y a la reducción de riesgos de enfrentamientos violentos. Su mensaje se centra en la necesidad de soluciones pacíficas, ordenadas y basadas en la ley, y refuerza la idea de que el respeto a los derechos de todos los bolivianos debe prevalecer por encima de intereses políticos o personales.


