El secretario de Movilidad Ciudadana de La Paz, Erick Millares, informó que a partir del próximo lunes entrarán en vigor las nuevas tarifas del sistema de transporte Pumakatari, tras un análisis detallado de los costos operativos, rutas y demanda del servicio. De acuerdo con las nuevas tarifas, el pasaje general costará Bs 3,00 utilizando la tarjeta inteligente y Bs 3,50 en efectivo; los estudiantes pagarán Bs 2,00 con tarjeta y Bs 2,50 en efectivo, mientras que los universitarios tendrán un costo de Bs 2,60. Además, se implementará una tarifa nocturna de Bs 4,50 para quienes utilicen el servicio fuera del horario habitual. Los beneficios para menores de edad, Waskiris y personas con discapacidad se mantendrán sin cambios, asegurando que los grupos más vulnerables continúen accediendo al transporte con tarifas preferenciales.
Millares explicó que el ajuste responde principalmente al aumento de los costos de combustible, transporte de mercadería, mantenimiento de la flota y gastos operativos generales del sistema. “Entendemos las críticas de la población, pero este ajuste refleja el impacto real en la economía familiar y busca garantizar la continuidad y calidad del servicio”, afirmó el secretario. Asimismo, destacó que el Pumakatari sigue siendo un servicio clave para la movilidad urbana, conectando barrios, zonas periféricas y centros urbanos de La Paz.
El secretario también señaló que se implementarán controles más estrictos en el cumplimiento de tarifas preferenciales para estudiantes y grupos beneficiarios. Las autoridades advirtieron que quienes incumplan la normativa serán sancionados con multas de Bs 50, buscando proteger los derechos de los usuarios y garantizar un uso justo del sistema. “La medida no busca penalizar, sino asegurar que los recursos y beneficios lleguen a quienes realmente los necesitan”, añadió Millares.
La reacción de los usuarios ha sido mixta. Algunos reconocen la necesidad del ajuste para mantener la operación del Pumakatari. “Es difícil para quienes usamos el transporte todos los días, pero entiendo que los costos han subido y que el servicio debe mantenerse operativo y seguro”, dijo un estudiante de secundaria. Otros, en cambio, consideran que el aumento afecta directamente el presupuesto familiar. “Ahora tendremos que reorganizar nuestros gastos mensuales; el aumento es significativo, especialmente para quienes dependemos del transporte público diariamente”, comentó un trabajador que se traslada a diario desde El Alto a La Paz.
Empresarios y conductores del sector transporte coincidieron en que la actualización de tarifas busca equilibrar la economía del sistema y garantizar la sostenibilidad a largo plazo. “El transporte público debe ser rentable para poder operar con calidad y seguridad. Si no ajustamos las tarifas, la calidad del servicio podría deteriorarse y afectar a todos los usuarios”, afirmó un conductor de la flota Pumakatari. Otro representante del sector agregó: “El aumento refleja los costos reales que enfrentamos; es importante que los usuarios comprendan que esto es necesario para mantener un transporte seguro, limpio y confiable”.
Especialistas en movilidad urbana señalaron que los ajustes tarifarios son comunes en sistemas de transporte masivo en ciudades donde los costos operativos fluctúan debido al precio del combustible, repuestos y gastos de mantenimiento. “El desafío es equilibrar la sostenibilidad económica del servicio con la accesibilidad para los usuarios, especialmente estudiantes y grupos vulnerables. Es un equilibrio delicado, pero necesario”, afirmó un experto en transporte público.
El impacto del aumento de tarifas se refleja de manera directa en la economía familiar, según un análisis preliminar realizado por especialistas locales. Familias con hijos en edad escolar y universitaria podrían ver un incremento mensual significativo en sus gastos de transporte, especialmente quienes dependen del Pumakatari para desplazarse diariamente. Sin embargo, los expertos señalan que mantener tarifas por debajo del costo real podría afectar la calidad del servicio, la frecuencia de las rutas y la seguridad de los pasajeros.
Usuarios entrevistados expresaron diversas opiniones. Una estudiante universitaria comentó: “Bs 2,50 o Bs 2,60 no es un aumento enorme, pero suma al final del mes; esperamos que el servicio sea puntual y seguro con estas tarifas”. Un comerciante que viaja diariamente a La Paz indicó: “El ajuste era esperado. Si esto garantiza que los buses estén en buen estado y cumplan horarios, vale la pena, aunque afecta un poco nuestro presupuesto”. Un padre de familia agregó: “El transporte público es indispensable; hay que encontrar un equilibrio entre precio y servicio. Esperamos que las autoridades cumplan con la promesa de mantener la calidad”.
Millares enfatizó que el Pumakatari seguirá ampliando rutas y mejorando la frecuencia de los buses para atender a la creciente demanda de pasajeros. Además, se comprometió a implementar medidas de control y supervisión que aseguren que las tarifas preferenciales se respeten y que los recursos generados se utilicen para mantener y mejorar el servicio. “Nuestro objetivo es que el Pumakatari siga siendo una alternativa confiable y accesible para la movilidad de toda la población paceña”, aseguró.
El ajuste tarifario se produce en un contexto de incremento generalizado de precios en servicios y productos, lo que ha generado preocupación entre la población. No obstante, las autoridades insisten en que el aumento es proporcional al costo real de operación y es necesario para evitar déficits que podrían afectar la cobertura, frecuencia y seguridad del transporte. Especialistas destacan que estas medidas son una práctica habitual en sistemas de transporte masivo que buscan mantener su sostenibilidad financiera sin afectar significativamente a los usuarios más vulnerables.
Con estas medidas, la Alcaldía de La Paz busca garantizar que el transporte público cumpla con sus objetivos sociales y económicos, manteniendo la cobertura, calidad y seguridad del servicio, a pesar de los incrementos de costos que impactan la operación diaria. La actualización de tarifas refleja un intento de equilibrar la necesidad de sostener el sistema con la obligación de proteger a los usuarios más vulnerables, procurando que el Pumakatari siga siendo una alternativa confiable, eficiente y segura para la movilidad en la ciudad.


