El Gobierno nacional aún no ha designado a los nuevos embajadores en distintas representaciones diplomáticas del país, situación que mantiene vacantes clave en la política exterior boliviana, mientras desde la Asamblea Legislativa se anticipa que los nombramientos podrían concretarse entre los meses de marzo y junio.
Un diputado nacional señaló que el retraso responde a procesos internos de evaluación, definiciones políticas y reordenamiento de la estrategia diplomática del Ejecutivo, aunque reconoció que la falta de designaciones está generando debilitamiento en la gestión internacional, retrasos administrativos y menor capacidad de articulación con gobiernos y organismos internacionales.
Actualmente, varias embajadas operan con encargados de negocios y representaciones provisionales, lo que limita la toma de decisiones estratégicas, la gestión de cooperación internacional y el posicionamiento político de Bolivia en espacios multilaterales.
Desde el ámbito legislativo se advirtió que la demora en los nombramientos afecta áreas sensibles como la cooperación internacional, relaciones bilaterales, comercio exterior, inversión, defensa de intereses del Estado y presencia diplomática activa.
El parlamentario indicó que el Ejecutivo prevé definir una nueva nómina de embajadores en un solo paquete de designaciones, como parte de una reconfiguración integral de la política exterior.


