En el marco de una cumbre internacional con la participación de Bolivia y otros países de la región, el Gobierno de Estados Unidos instó a las naciones asistentes a reforzar su poder militar, señalando la necesidad de asumir una “responsabilidad compartida” frente a los desafíos globales de seguridad.
Durante el encuentro, autoridades estadounidenses destacaron que el fortalecimiento de las capacidades defensivas es clave para enfrentar amenazas como el crimen organizado, el terrorismo y los conflictos internacionales.
Asimismo, se remarcó la importancia de la cooperación entre países, tanto en el intercambio de información como en la realización de ejercicios conjuntos y programas de capacitación militar.
La delegación boliviana participó en las sesiones de trabajo, donde se abordaron temas relacionados con seguridad regional, lucha contra el narcotráfico y control de fronteras.
Desde EEUU se sostuvo que la estabilidad no puede recaer en un solo país, por lo que cada nación debe asumir compromisos concretos para garantizar la paz y el orden internacional.
Algunos representantes expresaron que el llamado al rearme debe ir acompañado de políticas de desarrollo y fortalecimiento institucional, para evitar una escalada de tensiones en la región.
La cumbre también permitió debatir el rol de los organismos multilaterales en la prevención de conflictos y en la promoción del diálogo entre Estados.
El encuentro se desarrolló en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas a nivel mundial, lo que ha reactivado el debate sobre el gasto militar y la cooperación en materia de defensa.


