El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, se presentó este jueves ante el pleno de la Cámara de Senadores para brindar un informe oral sobre la calidad del combustible que se comercializa en el país, tema que ha generado preocupación en distintos sectores del transporte debido a denuncias de fallas en motores de vehículos.
La autoridad explicó que Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) realiza controles estrictos durante el proceso de importación de carburantes. Señaló que, además de las verificaciones que realiza la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), la estatal petrolera exige certificados de calidad del producto a los proveedores internacionales.
Medinaceli indicó que el control del combustible también es efectuado por dos empresas independientes contratadas por YPFB, las cuales se encargan de verificar que el carburante cumpla con los estándares establecidos antes de su comercialización en el mercado interno.
En relación con las denuncias de conductores que reportaron daños en motores de sus vehículos, el ministro informó que YPFB activó un seguro para cubrir los posibles perjuicios ocasionados por el combustible. Para acceder a este mecanismo, los transportistas deben registrar sus casos en el sistema de registro y evaluación de contingencias habilitado por la empresa estatal.
Antes de iniciar la sesión, el presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, explicó que el informe oral incluye 17 preguntas elaboradas por los legisladores, enfocadas principalmente en la calidad de la gasolina y en la situación actual de YPFB. El debate se desarrolla en medio de cuestionamientos de sectores del transporte que exigen mayores controles y respuestas sobre el origen de los problemas reportados en sus vehículos.


