Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que este viernes intensificó el despacho de gasolina aditivada desde las plantas de almacenaje de Senkata, en el departamento de La Paz, y Palmasola, en Santa Cruz, con el objetivo de garantizar el abastecimiento del combustible en ambos mercados. La estatal petrolera programó la distribución de un total de 5 millones de litros, que serán transportados en convoyes de camiones cisterna resguardados por efectivos militares para asegurar la trazabilidad en toda la cadena de distribución.
El gerente de Comercialización de YPFB, Nelson Mendoza Torres, explicó que del volumen total programado 3 millones de litros serán destinados al departamento de Santa Cruz y 2 millones a La Paz, con el fin de reforzar el suministro en las estaciones de servicio. Además, señaló que la estatal cuenta con producto suficiente y que el combustible incluye un paquete de aditivos especializados diseñado para mejorar la calidad de la gasolina y optimizar su rendimiento en los vehículos.
La autoridad también informó que desde la planta DISCAR SRL se está reforzando el despacho de combustible con salidas continuas de cisternas desde la madrugada. Según detalló, aproximadamente cuatro camiones cisterna parten cada hora, con un volumen estimado de 500.000 litros por hora, lo que permite acelerar la distribución del carburante hacia distintos puntos del país.
YPFB indicó que el proceso de aditivaje ya se realiza en varias plantas estratégicas, entre ellas Senkata, Valle Hermoso, El Portillo, Oruro y Puerto Villarroel, como parte de las medidas adoptadas para mejorar la calidad del combustible que se comercializa en el mercado interno.
Los aditivos incorporados incluyen antioxidantes, que ayudan a evitar la degradación de la gasolina durante su almacenamiento y transporte, y detergentes, que contribuyen a mantener limpio el sistema de combustible de los vehículos y mejorar el funcionamiento de los motores.
Finalmente, la empresa estatal señaló que efectivos de las Fuerzas Armadas mantienen resguardo en las plantas estratégicas para garantizar el control y la seguridad en el proceso de producción y distribución del combustible, además de evitar cualquier tipo de interferencia técnica o administrativa en el suministro.


