El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó el denominado Plan Escudo Fronterizo, una estrategia destinada a reforzar el control en la frontera norte del país y frenar la inmigración irregular proveniente principalmente desde Perú y Bolivia.
La iniciativa contempla la construcción de zanjas, muros y rejas de hasta cinco metros de altura, además de la instalación de alambradas y sistemas de vigilancia con drones autónomos y sensores tecnológicos para fortalecer el control territorial. Durante la presentación, el mandatario visitó bases militares y complejos fronterizos acompañado por autoridades del gabinete, con el objetivo de coordinar la implementación de estas medidas.
El plan también incluye un mayor despliegue de personal militar y tecnología de vigilancia en la zona. Asimismo, el gobierno chileno anunció que se impulsarán cambios legales para desincentivar la inmigración irregular, modificar las reglas del uso de la fuerza frente al ingreso clandestino y reforzar las barreras físicas en sectores considerados críticos.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE), la migración en el país se ha duplicado desde 2017 y actualmente representa más del 8% de la población, con alrededor de 330.000 migrantes en situación irregular, en su mayoría ciudadanos venezolanos.
Según cifras oficiales, pese a esta situación, los ingresos irregulares al país han disminuido un 54% en comparación con la crisis migratoria registrada hace cuatro años, mientras las autoridades buscan reforzar el control fronterizo y mejorar la seguridad en la zona norte del territorio chileno.


