En el marco del Día Internacional del Trabajo, sectores políticos, analistas y economistas cuestionaron a la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) por mantener demandas consideradas “irracionales”, en medio de una coyuntura económica compleja para el país.
Las críticas surgen luego de que el secretario ejecutivo de la organización, Mario Argollo, ratificara la realización del cabildo nacional convocado para este 1 de mayo en la ciudad de El Alto, donde se prevé definir medidas frente a las políticas del Gobierno, incluyendo el pedido de incremento salarial.
Diversas voces sostienen que las exigencias del ente sindical carecen de sustento técnico y responden más a intereses políticos que a las necesidades reales de los trabajadores. En esa línea, legisladores y especialistas advierten que la dirigencia estaría orientando sus acciones hacia la conformación de un proyecto político propio.
La diputada Claudia Bilbao afirmó que la COB “ha perdido el rumbo” y consideró que el país requiere consensos para superar la crisis económica. Por su parte, la legisladora Sofía Rocha cuestionó que las demandas sindicales no contemplen la situación fiscal actual y acusó a la dirigencia de priorizar intereses particulares.
Desde el ámbito académico, el analista Julio Alvarado señaló que la organización sindical tuvo participación en anteriores gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS), por lo que —según su criterio— comparte responsabilidad en la actual crisis económica.
En la misma línea, el economista Ernesto Bernal sostuvo que cualquier negociación salarial debería basarse en indicadores económicos recientes, como la inflación registrada en 2025, que alcanzó el 15%.
Los cuestionamientos también apuntan a la representatividad de la COB, considerando que, según datos citados por economistas, cerca del 85% de la población económicamente activa en Bolivia se desempeña en el sector informal, sin acceso a beneficios laborales formales.
Pese a las críticas, la dirigencia cobista mantiene firme su convocatoria al cabildo nacional, denominado “Por una Bolivia digna y soberana”, que reunirá a organizaciones sociales y sectores afiliados en una jornada clave para definir el rumbo de futuras medidas de presión.


