El expresidente Evo Morales afirmó este viernes que recibió información sobre un supuesto operativo conjunto entre fuerzas de inteligencia militar y agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) con el objetivo de capturarlo en el trópico de Cochabamba, donde permanece resguardado por sectores cocaleros afines.
Durante su programa radial, Morales aseguró que la presunta acción podría ejecutarse “entre hoy o mañana”, aunque no presentó pruebas que respalden la denuncia. El exmandatario se encuentra desde hace varios meses en el Chapare, región considerada uno de sus principales bastiones sindicales y políticos.
“Acaban de confirmarnos, me han informado, que efectivos de CIE, que es la Compañía de Inteligencia del Ejército en la Novena División, apoyados por la DEA que viene de Paraguay, buscan detener a Evo entre hoy o mañana”, declaró Evo Morales.
Sobre el exjefe de Estado pesa actualmente una orden de aprehensión dentro de una investigación por presunta trata de personas con agravante. El caso, abierto en Tarija, está relacionado con una denuncia que sostiene que Morales habría tenido una hija con una menor de edad mientras ejercía la presidencia.
Horas antes de esas declaraciones, el Gobierno del presidente Rodrigo Paz responsabilizó directamente a Morales por los bloqueos y movilizaciones que se desarrollan en distintas regiones del país.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, sostuvo que detrás de las protestas existiría una estrategia de desestabilización impulsada desde el Chapare y vinculada, según afirmó, a estructuras relacionadas con el narcotráfico.
“Bolivia no va a vivir secuestrada por políticos del Chapare que en alianza con el narcotráfico quieren tomar a la fuerza el poder”, manifestó José Luis Gálvez, vocero presidencial.
La autoridad también cuestionó los acuerdos alcanzados entre dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), sectores campesinos y legisladores afines al evismo, asegurando que dichas organizaciones “pactaron para no dialogar”.
En medio del incremento de la tensión política y social, el presidente Rodrigo Paz advirtió que se actuará contra quienes intenten afectar el orden democrático. “Al que quiera desmontar o destruir la patria democrática, le digo con absoluta firmeza que esos actores del pasado que intenten destrozar esta democracia se van a ir a la cárcel”, afirmó el mandatario.
Las declaraciones se producen mientras continúan los bloqueos y protestas impulsados por organizaciones afines a Morales y sectores vinculados a la COB, medidas que ya generan problemas en el abastecimiento de alimentos y combustibles en diferentes regiones del país.


