Bolivia enfrenta una nueva jornada marcada por los bloqueos de carreteras, que este martes alcanzan 52 puntos de interrupción vial en cinco departamentos del país. La medida de presión continúa generando serias consecuencias para la economía nacional, el abastecimiento de alimentos y el transporte de mercancías.
De acuerdo con el reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), el departamento más afectado es La Paz, con 20 puntos de bloqueo, seguido por Cochabamba con 13, Oruro con 12, Potosí con seis y Santa Cruz con un corte de ruta en la zona de Los Troncos, en el municipio de San Julián.
El conflicto nacional se prolonga por más de seis semanas y las movilizaciones han evolucionado desde demandas sectoriales relacionadas con salarios y normativas agrarias hasta la exigencia de renuncia del presidente Rodrigo Paz. Mientras tanto, los efectos comienzan a sentirse con mayor intensidad en distintos sectores de la población.
En Potosí, miles de personas participaron en una masiva movilización convocada por el Comité Interinstitucional y la Federación de Cooperativas Mineras (Fedecomin), donde expresaron su rechazo a los bloqueos y exigieron una solución inmediata a la crisis. Los sectores movilizados otorgaron un plazo de 48 horas al Gobierno para atender sus demandas y restablecer la circulación en las carreteras.
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) alertó que las pérdidas económicas continúan creciendo. Según sus estimaciones, el país pierde alrededor de 60 millones de dólares por día debido a la paralización de actividades, mientras que el daño acumulado ya supera los 2.760 millones de dólares. El sector industrial reporta pérdidas superiores a los 550 millones de dólares y advierte que miles de empresas enfrentan problemas de liquidez, dificultades de abastecimiento y riesgo de despidos.
Los bloqueos también afectan directamente a las familias bolivianas. En La Paz persisten problemas de abastecimiento de alimentos y el incremento de precios en productos de la canasta básica. Comerciantes, panificadores y propietarios de restaurantes denuncian dificultades para conseguir insumos y sostener sus actividades económicas.
En Santa Cruz, productores agropecuarios y comerciantes enfrentan obstáculos para trasladar sus productos a los mercados nacionales, situación que obliga a reducir precios de venta y genera pérdidas económicas que afectan la producción.
Asimismo, cientos de transportistas permanecen varados en diferentes carreteras del país. Muchos conductores llevan varios días detenidos sin poder llegar a sus destinos, enfrentando problemas para acceder a alimentos, servicios básicos y condiciones adecuadas de descanso, mientras continúan acumulando pérdidas económicas.


