La crisis provocada por los bloqueos de carreteras continúa agravándose en Bolivia. Más de 5.000 conductores del transporte pesado permanecen atrapados en distintos puntos del país desde hace más de un mes, enfrentando una situación cada vez más crítica por la falta de alimentos, medicamentos, agua potable y servicios básicos.
Según la Cámara Nacional de Transporte (CNT), los choferes afectados realizaban operaciones de importación y exportación cuando quedaron inmovilizados por los cortes de ruta que se mantienen en varios departamentos del país. Uno de los sectores más afectados es Sayari, en la carretera entre Cochabamba y Oruro, donde las bajas temperaturas del invierno complican aún más las condiciones de supervivencia.
Los transportistas denuncian que deben organizarse para conseguir alimentos y preparar pequeñas ollas comunes, mientras otros recurren al agua de riachuelos que deben hervir para evitar enfermedades. Además, existe preocupación por los conductores que padecen enfermedades crónicas, como diabetes, quienes enfrentan dificultades para acceder a medicamentos y atención médica.
Ante esta situación, transportistas y propietarios de empresas realizaron una caravana de protesta en Cochabamba para exigir el desbloqueo inmediato de las carreteras y la habilitación de corredores humanitarios que permitan asistir a los conductores atrapados.
El director ejecutivo de la Cámara de Transporte de Cochabamba, Óscar López, lamentó que el sector acumule pérdidas económicas millonarias debido a las multas por incumplimiento de contratos, retrasos en la entrega de mercancías y obligaciones laborales que continúan vigentes pese a la paralización de actividades.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Transporte Pesado de Oruro, Jorge Gutiérrez, responsabilizó a la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB) y al expresidente Evo Morales por la situación que atraviesan miles de conductores, señalando que los transportistas se han convertido en víctimas de un conflicto político que afecta al país entero.
Frente a la emergencia, la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja Boliviana y Cáritas iniciaron una caravana humanitaria para entregar alimentos, medicamentos e insumos básicos a aproximadamente 600 camioneros que permanecen retenidos en las rutas entre La Paz y Oruro.
La situación también afecta a transportistas extranjeros. Camioneros paraguayos denunciaron que llevan más de 40 días varados entre Perú y Bolivia sin poder continuar viaje hacia su país. Los conductores señalaron que enfrentan temperaturas extremas y apelaron a la solidaridad y ayuda de las autoridades para superar la emergencia.
Mientras los bloqueos continúan, el transporte pesado advierte que la crisis humanitaria en las carreteras se profundiza y exige acciones urgentes para garantizar el derecho al trabajo, la libre circulación y la seguridad de miles de familias que dependen de esta actividad económica.


