El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, defendió este sábado la aplicación del Estado de Excepción en todo el país y aseguró que la medida tiene como objetivo principal restablecer la normalidad, garantizar el abastecimiento de productos esenciales y proteger a la población afectada por más de 50 días de conflictos y bloqueos en distintas regiones de Bolivia.
La autoridad sostuvo que el Gobierno optó durante semanas por la vía del diálogo para resolver las demandas de los sectores movilizados, impulsando reuniones y espacios de negociación. Sin embargo, afirmó que el Estado también tiene la obligación de resguardar los derechos de millones de ciudadanos que enfrentan dificultades para acceder a alimentos, medicamentos, combustibles y otros servicios básicos.
Justiniano señaló que la decisión fue adoptada después de evaluar el impacto de los bloqueos sobre la economía, la salud, la educación y la libre circulación. Según explicó, el propósito de la medida no es limitar las protestas pacíficas ni desconocer las demandas sociales, sino impedir acciones que afecten derechos colectivos y pongan en riesgo la seguridad de la población.
“El diálogo siempre estará abierto, pero el Gobierno no puede permitir que continúe la interrupción de servicios esenciales ni el bloqueo de carreteras que perjudica a millones de bolivianos”, afirmó la autoridad.
El Estado de Excepción fue decretado durante la madrugada de este sábado mediante el Decreto Supremo N.º 5636, en un contexto marcado por 51 días de conflicto social y más de un mes de interrupciones viales en diferentes departamentos del país.
Entre las principales disposiciones de la norma se establece la prohibición de bloqueos en carreteras, calles y avenidas que afecten la transitabilidad y el abastecimiento. Asimismo, se restringe el porte de armas, explosivos, sustancias inflamables, miguelitos y combustibles transportados en envases no autorizados durante movilizaciones o concentraciones públicas.
La normativa también contempla restricciones temporales a la venta de bebidas alcohólicas en zonas donde se registren hechos de violencia y habilita medidas operativas especiales para proteger el transporte de personas, bienes y valores cuando existan riesgos para la seguridad pública.
Justiniano remarcó que la aplicación del Estado de Excepción se realizará dentro del marco constitucional y respetando las garantías fundamentales de los ciudadanos. Aseguró que las acciones de las fuerzas del orden estarán orientadas a recuperar la circulación, garantizar el abastecimiento y restablecer la tranquilidad en las regiones afectadas.
Finalmente, el ministro reiteró que el Ejecutivo mantiene abiertas las puertas al diálogo con los sectores que decidan participar en la búsqueda de soluciones, aunque dejó claro que no permitirá que las medidas de presión continúen afectando el funcionamiento normal del país.

