El presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, afirmó que las largas filas de vehículos en los surtidores de La Paz comenzarán a reducirse significativamente en los próximos tres o cuatro días, gracias al incremento en el despacho de gasolina y diésel destinado a normalizar el abastecimiento tras más de 50 días de interrupciones ocasionadas por los bloqueos.
Daroca explicó que desde el martes la estatal incrementó considerablemente los volúmenes de combustibles distribuidos, con el objetivo de abastecer nuevamente al parque automotor que permaneció desabastecido durante el conflicto. Asimismo, señaló que también se está regularizando la entrega de diésel en Santa Cruz.
La autoridad atribuyó la persistencia de las filas a la compleja reactivación de la cadena logística, ya que grandes volúmenes de combustibles permanecen en los puertos de Arica, en Chile, y Campana y Paraguay, desde donde son trasladados hacia Bolivia mediante cisternas. Añadió que la empresa trabaja para acelerar ese proceso y recuperar el ritmo normal de distribución.
Daroca informó además que más de 1.600 cisternas con combustibles llegaron recientemente a las plantas de almacenamiento del país. Sin embargo, aclaró que la distribución requiere controles de calidad para garantizar que la gasolina y el diésel cumplan con las especificaciones técnicas y evitar inconvenientes como los registrados anteriormente con combustibles de baja calidad.
Respecto a la deuda superior a los 500 millones de dólares por la compra de carburantes, el presidente de YPFB descartó que esa situación afecte las importaciones. Explicó que se trata de una deuda flotante habitual, con plazos de pago de 120 días que la estatal cumple de manera regular, y aseguró que existen los recursos suficientes para continuar adquiriendo combustibles y garantizar el abastecimiento del mercado interno.


