La Sociedad de Ingenieros de Bolivia alertó que el país no cuenta con edificaciones consideradas antisísmicas y señaló que solo alrededor del 5% de las construcciones fueron diseñadas bajo criterios de ingeniería sismorresistente. Los especialistas remarcaron la necesidad de fortalecer las normas de construcción y promover una mayor cultura de prevención ante la posibilidad de movimientos telúricos.
El ingeniero Rolando Grandi explicó que la mayor parte de las edificaciones existentes en Bolivia fueron construidas antes de la implementación de normas específicas de diseño sísmico, mientras que otras comenzaron a incorporar estos criterios recién en los últimos años, lo que deja a una gran cantidad de inmuebles sin este tipo de protección estructural.
“En Bolivia, apenas un 5% debe contar con un diseño sísmico. El 95% no lo tiene, muchos porque son antiguos y otros porque las normativas recién se están empezando a aplicar”, afirmó Rolando Grandi, ingeniero de la Sociedad de Ingenieros de Bolivia.
El especialista aclaró además que existe una diferencia entre los conceptos de construcción antisísmica y sismorresistente. Explicó que el término «antisísmico» se utiliza para describir estructuras capaces de soportar terremotos sin sufrir daños significativos, un tipo de tecnología que, según indicó, es muy poco común a nivel mundial.
“Antisísmico significa que un terremoto no le hace ni cosquillas. Tal vez los japoneses han edificado algo similar, pero el término correcto es sismorresistente”, señaló Rolando Grandi.
Grandi explicó que el objetivo de una estructura sismorresistente no es evitar completamente los efectos de un sismo, sino mantener la estabilidad suficiente para proteger la vida de las personas que se encuentran en el edificio durante una emergencia.
“Con el diseño sismorresistente se busca que el edificio, ante la ocurrencia de un terremoto, le dé el tiempo suficiente a la persona que habita ese edificio para que pueda evacuar y no pueda sufrir un daño físico o inclusive la muerte”, manifestó el profesional.
Las declaraciones fueron realizadas luego de los recientes terremotos registrados en Venezuela, hecho que llevó a la Sociedad de Ingenieros de Bolivia a recordar que el país no está libre de experimentar eventos sísmicos de distinta magnitud.
En ese contexto, los especialistas insistieron en la importancia de fortalecer la cultura de prevención, promoviendo que la población conozca las medidas de seguridad que deben adoptarse antes, durante y después de un sismo. Asimismo, recomendaron continuar impulsando la aplicación de normas de construcción sismorresistente en nuevas edificaciones para reducir los riesgos y proteger a la población frente a futuros movimientos telúricos.

