Estados Unidos mantiene a Bolivia entre los países que, según su evaluación, incumplieron de manera demostrable durante los últimos 12 meses sus compromisos internacionales de lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, autorizó la continuidad de la asistencia estadounidense por considerarla de interés nacional.
El informe señala que Bolivia aún no logró reducir los cultivos de coca, mientras que la corrupción continuaría facilitando actividades vinculadas al narcotráfico y dificultando las investigaciones.
La evaluación también reconoce una mayor cooperación entre ambos países y destaca la reanudación de la coordinación entre organismos de seguridad. Además, menciona la entrega de Sebastián Marset a Estados Unidos en marzo de 2026 como parte de esa cooperación.
El reporte cita datos de Naciones Unidas que registraron 36.400 hectáreas de cultivos de coca en Bolivia durante 2025, un 7% más que el año anterior. Esta superficie supera en 14.400 hectáreas el límite de 22.000 hectáreas establecido por la legislación boliviana.

