El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, advirtió que el Gobierno no permitirá nuevas medidas de presión que, según afirmó, puedan afectar la estabilidad del país, en respuesta al anuncio de movilizaciones del sector afín al expresidente Evo Morales
“No vamos a permitir que nadie vuelva a convulsionar el país”, manifestó la autoridad ante los medios de comunicación, en referencia al ultimátum del evismo, que anunció movilizaciones a partir del 13 de octubre.
Aramayo cuestionó los efectos de anteriores conflictos y afirmó que estas medidas habrían aislado al país y frenado su desarrollo. También sostuvo que no se debe volver a utilizar el futuro de los bolivianos como instrumento de presión.
Las declaraciones se producen en medio de la tensión entre el Gobierno y el sector evista, que anunció nuevas movilizaciones para exigir atención a sus demandas.

