Choferes del transporte público y sindicalizado de Oruro protagonizaron una protesta en la planta de YPFB, denunciando la supuesta mala calidad de la gasolina que se comercializa en el departamento, situación que según afirman estaría provocando daños en motores, fallas mecánicas y pérdidas económicas en sus unidades de trabajo.
La movilización se concentró en instalaciones de la estatal petrolera, donde los transportistas exigieron controles técnicos reales, fiscalización del combustible y una respuesta inmediata de las autoridades. Durante la protesta se registraron momentos de tensión que derivaron en la intervención policial con uso de agentes químicos, resultando varios choferes gasificados en medio del operativo de dispersión.
Los transportistas denunciaron que el combustible estaría generando problemas como carbonilla, obstrucción de inyectores, pérdida de potencia, consumo irregular y daños prematuros en motores, lo que incrementa los costos de mantenimiento y afecta directamente a su economía diaria.
Dirigentes del sector afirmaron que la protesta no es un hecho aislado, sino parte de una problemática nacional, ya que en distintos departamentos se vienen registrando denuncias similares por la calidad del combustible, tanto de choferes como de productores y ciudadanos.
Asimismo, exigieron a YPFB y al Gobierno auditorías técnicas, análisis de laboratorio del combustible, transparencia en la cadena de importación y distribución, y garantías de que la gasolina que se vende cumpla con los estándares de calidad.
Advirtieron que, de no existir soluciones estructurales, las medidas de presión podrían radicalizarse, ya que consideran que el problema afecta no solo al transporte, sino también al abastecimiento, la producción y la economía local.


