El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas comenzó este lunes 5 de enero poco después de las 10:00 a.m. una reunión de emergencia para analizar el ataque militar ejecutado por Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Estados Unidos para enfrentar cargos federales. La sesión fue convocada bajo la agenda de “Amenazas a la paz y la seguridad internacionales”.
La reunión fue impulsada por varios países de la región y contó con el respaldo de potencias mundiales que buscan evaluar la situación y sus implicaciones legales, políticas y humanitarias.
Durante los debates, representantes de Venezuela denunciaron que la operación estadounidense constituye una “agresión criminal” y una violación directa del derecho internacional, al implicar ataques contra infraestructuras civiles y militares y la captura del jefe de Estado en ejercicio. Caracas sostiene que tales acciones forman parte de un intento por imponer un gobierno títere y controlar los recursos estratégicos del país. Por su parte, altos funcionarios de la ONU expresaron profunda preocupación por la escalada del conflicto, advirtiendo que la situación podría sentar un precedente peligroso para la soberanía de los Estados y la estabilidad regional si no se respeta la Carta de las Naciones Unidas y las normas del derecho internacional.
La sesión busca además deliberar sobre las posibles consecuencias políticas, legales y humanitarias de la intervención estadounidense y considerar medidas diplomáticas o recomendaciones que fomenten el diálogo entre las partes y la protección de los derechos humanos, en medio de advertencias de repercusiones más amplias en la región.


