Un ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB) rechazó de manera enfática cualquier versión que señale que dirigentes sindicales hayan recibido dinero a cambio de movilizaciones o decisiones políticas, y expresó su preocupación por el discurso del presidente Rodrigo Paz, al considerar que puede generar mayor tensión social en un contexto ya conflictivo.
El dirigente aseguró que la COB actúa de forma orgánica y transparente, en función de las resoluciones asumidas por sus bases, y afirmó que las acusaciones difundidas en redes sociales y algunos espacios políticos buscan desprestigiar al movimiento obrero y dividir a las organizaciones sociales.
“Nosotros no hemos recibido ni un solo peso. Las decisiones que se toman son producto del debate interno y del mandato de las bases”, sostuvo, al tiempo de advertir que criminalizar la protesta social solo profundiza el conflicto y aleja las posibilidades de diálogo.
Respecto a las declaraciones del mandatario, el ejecutivo sindical señaló que existe inquietud porque el tono utilizado podría escalar la confrontación, cuando lo que el país necesita es abrir espacios de negociación para atender las demandas sociales y económicas planteadas por distintos sectores.


