El Gobierno informó que se inició una investigación por un presunto desfalco que superaría los Bs 1.000 millones en la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa). Las irregularidades habrían sido detectadas tras auditorías internas y revisiones administrativas que alertaron sobre posibles malos manejos de recursos públicos, contratos y operaciones vinculadas a la compra y comercialización de alimentos.
Desde el Ejecutivo se informó que la indagación busca establecer cómo se habrían producido las irregularidades, durante qué periodos y quiénes serían los presuntos responsables. “No se va a encubrir a nadie y se llegará hasta las últimas consecuencias”, afirmó una autoridad gubernamental, al señalar que ya se coordinan acciones con instancias de control y la justicia para determinar responsabilidades administrativas, civiles y penales.
Asimismo, se aseguró que el funcionamiento de Emapa continúa con normalidad y que el abastecimiento de alimentos estratégicos para la población está garantizado. “La prioridad es proteger los recursos del Estado y asegurar que las familias no se vean afectadas”, sostuvo otro funcionario, quien remarcó que también se trabajará en mecanismos para recuperar los recursos que eventualmente hubieran sido desviados.


