La Fiscalía informó que el presunto daño económico en la Empresa Boliviana de Producción Agropecuaria (B-Agro) supera los Bs 100 millones, luego de la aprehensión de su exgerente, Ramiro Villarpando, investigado por presuntos hechos de corrupción durante su gestión.
La fiscal Magaly Bustamante detalló que, además del exgerente, existen otras siete personas investigadas, entre funcionarios del área administrativa y exautoridades, quienes deberán prestar declaración en el marco del proceso.
Irregularidades en gastos de personal
De acuerdo con los avances investigativos, uno de los principales hallazgos está relacionado con contrataciones y gastos de personal presuntamente injustificados. Según explicó la fiscal, en la gestión 2024 los gastos registrados por este concepto superaron los Bs 24 millones, mientras que la producción anual de la empresa alcanzó aproximadamente Bs 13 millones, lo que evidencia un desbalance financiero significativo.
“El daño económico asciende a más de 100 millones de bolivianos”, afirmó Bustamante, al precisar que se continúan realizando pericias contables y análisis documentales para establecer responsabilidades individuales.
Allanamiento y aprehensión
La tarde del miércoles, efectivos policiales y personal del Ministerio Público allanaron el domicilio del exgerente en Cochabamba; sin embargo, no fue encontrado en el lugar, por lo que se emitió una citación para que se presente ante las autoridades.
Posteriormente, Villarpando se presentó en dependencias del Ministerio Público en La Paz para prestar su declaración informativa y en ese momento fue aprehendido por la Policía. Actualmente permanece en celdas policiales y será investigado por los delitos de conducta antieconómica e incumplimiento de deberes.
La Fiscalía no descarta ampliar la investigación a otras instancias y exautoridades, conforme se consoliden los elementos probatorios. El caso vuelve a poner en debate la administración y control de las empresas estatales, así como los mecanismos de fiscalización del gasto público.


