Los hospitales públicos de Bolivia reportaron una atención limitada durante el mes de enero, ya que solo operaron cinco días, debido a los paros y movilizaciones del sector salud, lo que generó retrasos en consultas, cirugías programadas y servicios de emergencia.
Autoridades del Ministerio de Salud señalaron que los paros afectaron la cobertura de atención médica a nivel nacional, sobre todo en áreas rurales y municipios donde la oferta de personal sanitario es más reducida. Se destacó que esta situación impacta directamente en pacientes con enfermedades crónicas, cirugías programadas y control de vacunas, aumentando riesgos para la población vulnerable.
El viceministro de Salud informó que se está coordinando con directores de hospitales y sindicatos para garantizar la atención continua, implementar medidas de conciliación y asegurar que los servicios básicos no se vean interrumpidos en lo que resta del mes. Además, se impulsarán planes de refuerzo de atención para recuperar los días perdidos y atender a los pacientes pendientes.
Representantes de asociaciones médicas afirmaron que los paros obedecen a reclamos por salarios, ítems y condiciones laborales, pero coincidieron en la necesidad de buscar soluciones que no perjudiquen a los ciudadanos. “El diálogo y acuerdos claros son esenciales para que la población reciba atención médica sin interrupciones”, indicaron.


