El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, afirmó que la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset representa un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, aunque advirtió que neutralizar a un líder criminal no significa el desmantelamiento inmediato de la organización que lo respaldaba. La autoridad señaló que estas estructuras operan a través de redes transnacionales con financiamiento, logística y apoyo en distintos países, por lo que destacó la importancia de la cooperación internacional para enfrentar este tipo de delitos.
Justiniano explicó que, tras la captura de Marset en Santa Cruz de la Sierra, se activaron diversos operativos simultáneos para identificar infraestructura y recursos utilizados por la organización. Entre las intervenciones destaca un operativo realizado en Warnes, donde efectivos de UMOPAR confiscaron 11 avionetas y placas de identificación de aeronaves en hangares presuntamente vinculados al narcotraficante. Además, la Policía realizó allanamientos en viviendas de la zona de El Urubó, donde se secuestraron armas, droga y un vehículo blindado, mientras continúan las investigaciones para identificar a otras personas relacionadas con esta red criminal.


