El ministro de Economía y Finanzas Públicas, José Gabriel Espinoza, reiteró el llamado al diálogo con la Central Obrera Boliviana tras la instalación de mesas de negociación, aunque dejó en claro que el Gobierno no cederá ante medidas de presión ni dará marcha atrás en el Decreto Supremo 5503. La autoridad señaló que se pueden evaluar ajustes y mejoras a la norma, pero afirmó que “no se puede volver al pasado”.
Espinoza aseguró que la aplicación del decreto ha generado resultados positivos en la economía del país, destacando la estabilización del tipo de cambio, la reducción de la inflación y el abastecimiento de combustibles tanto en áreas urbanas como rurales. Indicó que la inflación se desaceleró y que el cierre de la gestión muestra una tendencia a la baja en comparación con la situación heredada.
Asimismo, afirmó que el Gobierno mantiene abiertas las puertas al diálogo y está dispuesto a analizar observaciones técnicas, pero subrayó que no aceptará presiones mediante movilizaciones. Finalmente, el ministro sostuvo que detrás de las protestas existirían dirigentes vinculados a gestiones pasadas y a hechos de corrupción, a quienes acusó de intentar generar desestabilización en el país.


