El ministro de la presidencia , José Luis Lupo se refirió a la baja aprobación ciudadana hacia el vicepresidente Lara y afirmó que la situación “preocupa”, señalando que los conflictos políticos y de liderazgo deben ser resueltos de manera interna. En ese marco, lanzó una frase directa: “El que tiene que resolver problemas con Lara es Lara”, marcando distancia frente a las tensiones que se han hecho públicas en el escenario político nacional.
Lupo sostuvo que la desaprobación del vicepresidente no solo es un tema personal o político, sino un problema institucional, ya que impacta en la imagen del Gobierno y en la confianza de la población hacia las autoridades del Estado. Según explicó, cuando existe un desgaste de imagen en las altas autoridades, el efecto se traslada directamente a la estabilidad política y a la credibilidad de la gestión gubernamental.
Asimismo, el ministro remarcó que los liderazgos deben ser capaces de resolver sus conflictos internos sin trasladarlos a la gestión pública ni a la ciudadanía, en un contexto donde el país enfrenta problemas económicos, sociales y estructurales que requieren atención prioritaria.
“La gente espera soluciones a la crisis, no disputas internas ni confrontaciones políticas”, señaló, al indicar que las autoridades tienen la obligación de concentrarse en la gestión, la estabilidad y la gobernabilidad, por encima de diferencias personales o disputas de poder.
Finalmente, Lupo afirmó que la baja aprobación de una autoridad debe ser entendida como una señal de alerta política, que obliga a una reflexión profunda sobre el rumbo del Gobierno, el vínculo con la ciudadanía y la necesidad de reconstruir la confianza social en las instituciones del Estado.


