Este Lunes Maduro enfrento un juicio en una corte federal acusado de narcotráfico y vínculos con grupos terroristas. Su llegada marca un hecho histórico, ya que se trata del primer mandatario en ejercicio juzgado en EE.UU. por delitos relacionados con el tráfico de drogas a gran escala y la financiación de organizaciones armadas.
Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan cargos que incluyen tráfico de toneladas de drogas hacia Estados Unidos, lavado de dinero y colaboración con grupos terroristas internacionales. Autoridades estadounidenses afirman que estas acciones habrían desestabilizado la región y generado violencia y corrupción a gran escala.
El arribo del mandatario generó fuertes medidas de seguridad en torno al tribunal, con control total de acceso y presencia de agentes federales y fuerzas especiales. La defensa de Maduro anunció que impugnará los cargos y buscará garantizar un juicio justo, mientras que la fiscalía prepara un dossier con pruebas y testimonios de involucrados en las operaciones de narcotráfico.
El juicio será observado de cerca por la comunidad internacional, que alerta sobre las posibles repercusiones diplomáticas y políticas para Venezuela y la región, incluyendo sanciones adicionales y cambios en las relaciones bilaterales con Estados Unidos.


