El presidente Rodrigo Paz aseguró que no dará marcha atrás ni un paso atrás “ni para el impulso” respecto al controvertido Decreto Supremo 5503, que elimina la subvención a los combustibles y establece otras reformas económicas profundas. Esta normativa ha generado un fuerte rechazo social y sindical en todo el país, provocando movilizaciones y tensiones crecientes en varias ciudades.
“No pienso dar un paso atrás ni para el impulso”, declaró Paz ante dirigentes sindicales que pedían la revisión o modificación de sus medidas. La dirigencia sindical, por su parte, manifestó su total desacuerdo y advirtió que, de no haber cambios, activarán movilizaciones, bloqueos y protestas a nivel nacional, incluyendo posibles cierres de carreteras y paros sectoriales en sectores estratégicos como transporte, minería y la industria fabril.
Los líderes sindicales criticaron que el Gobierno se haya negado a modificar ni un solo artículo de la normativa, calificando las medidas como una afectación directa a los derechos laborales, al poder adquisitivo de los trabajadores y a la estabilidad social. Anunciaron que sostendrán reuniones permanentes y ampliados nacionales para definir estrategias de presión más contundentes en los próximos días.
Por su parte, Paz defendió que las decisiones tomadas son difíciles pero necesarias, buscando sincerar los precios de los combustibles, reducir la presión sobre las reservas estatales y sentar las bases de un nuevo modelo económico más sostenible. El mandatario sostuvo que las reformas buscan proteger el equilibrio financiero del Estado y evitar crisis mayores que puedan afectar a la población en general, pese al descontento que generan entre algunos sectores sociales.
Además, Paz reiteró que el Gobierno mantiene abierta la vía del diálogo, aunque dejó claro que las medidas no serán revertidas ni suavizadas, argumentando que la estabilidad económica del país y la sostenibilidad de los servicios públicos dependen de estas reformas.


