El presidente Rodrigo Paz presentó un ambicioso plan para reposicionar al departamento de Oruro más allá de su papel tradicional como región productiva, proyectándolo como un nodo logístico estratégico para el comercio sudamericano y los mercados internacionales. Según el mandatario, la ubicación geográfica de Oruro, con acceso cercano hacia el océano Pacífico y conexiones con países vecinos, convierte al departamento en un punto ideal para concentrar flujos comerciales y fortalecer la economía regional y nacional.
Paz destacó que la transformación requiere inversiones significativas en infraestructura vial, plataformas logísticas modernas y facilidades aduaneras que permitan canalizar la mayoría del comercio regional a través de Oruro. “Oruro se puede volver un gran integrador de la región, no solo de Bolivia, con Chile”, afirmó, subrayando la importancia de convertir al departamento en un eje logístico continental capaz de dinamizar tanto la economía local como la de todo el país.
El plan del gobierno también contempla un fortalecimiento de la conectividad con países vecinos y una mayor cooperación bilateral, incluyendo la propuesta de diálogo con el presidente de Chile para facilitar los flujos comerciales. Estas acciones buscan consolidar a Oruro como un punto de distribución de mercancías a nivel regional, generando empleo y oportunidades de inversión para la población local.
El mandatario señaló que, con una planificación estratégica y la inversión adecuada, Oruro podría convertirse en un centro logístico modelo, aprovechando su posición geográfica para atraer empresas, optimizar rutas comerciales y promover la integración económica regional. Con esta iniciativa, se espera no solo aumentar la competitividad del departamento, sino también reforzar el comercio internacional de Bolivia desde un punto clave de tránsito y distribución continental.


