El presidente del Estado, Rodrigo Paz, realizó una denuncia formal sobre la existencia de un “boicot” interno y de una “mafia” al interior de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), en el contexto de la crisis que atraviesa el país por la mala calidad de los combustibles y los problemas estructurales en la cadena de importación, refinación y distribución de gasolina y diésel. Según el mandatario, estas prácticas internas estarían afectando el normal funcionamiento de la estatal, generando desorden administrativo, fallas operativas, ineficiencia logística y posibles actos de corrupción, con consecuencias directas en la disponibilidad de combustibles y en la confianza de la ciudadanía hacia la empresa y el Estado.
Paz señaló que estas redes internas de intereses estarían buscando afectar la gestión de YPFB con fines propios, comprometiendo no solo el abastecimiento de gasolina y diésel, sino también la operatividad de proyectos estratégicos de energía, lo que a su vez impacta en sectores productivos, transporte, comercio y servicios esenciales. La denuncia se da en un momento de alta sensibilidad social, con múltiples reportes de choferes, mototaxistas, productores y empresas que han experimentado daños en motores, filtros, bombas de combustible y equipos productivos debido a la mala calidad del combustible, así como retrasos y fallas en la distribución que afectan la economía local.
El presidente enfatizó que la existencia de estas prácticas internas podría estar minando la eficiencia y la transparencia de YPFB, debilitando la credibilidad de la estatal y de las instituciones del país. Según Paz, la situación requiere una investigación profunda y exhaustiva, identificación de responsables y la implementación de medidas de control interno que permitan desarticular las redes de sabotaje, garantizar la correcta gestión de recursos y fortalecer los mecanismos administrativos y logísticos de la empresa.
Autoridades y analistas destacan que este tipo de irregularidades en YPFB no solo tienen un impacto inmediato sobre el abastecimiento de combustibles, sino que también pueden afectar la soberanía energética del país, dado que la estatal cumple un rol estratégico en la importación, refinación, distribución y regulación de hidrocarburos, servicios que son vitales para la economía y la vida cotidiana de millones de bolivianos. En este sentido, garantizar la transparencia y eficiencia operativa de YPFB es considerado crucial para la estabilidad del sistema energético y la confianza ciudadana.
Paz instó a que se implementen mecanismos de control más estrictos, auditorías internas y acciones legales contra quienes resulten responsables de sabotaje o corrupción. Asimismo, señaló que es fundamental restablecer la normalidad en la cadena de abastecimiento, mejorar la supervisión de los procesos de importación y distribución, y asegurar que los recursos del Estado sean administrados de manera eficiente, en beneficio de toda la población.


