El presidente del Estado aprobó un decreto supremo con firma digital mediante el cual se elimina el Impuesto al Valor Agregado (IVA) para la importación de hidrocarburos, una medida orientada a reducir costos, garantizar el abastecimiento de combustibles y aliviar la presión financiera sobre el sector energético y la economía nacional.
La disposición establece que la importación de diésel, gasolina y otros derivados de hidrocarburos queda exenta del IVA, lo que permitirá abaratar los costos de adquisición externa y facilitar la provisión interna en un contexto marcado por restricciones en el acceso a divisas, encarecimiento del transporte internacional y alta demanda interna de combustibles.
El uso de la firma digital presidencial permitió la aprobación inmediata del decreto, marcando un avance en la modernización administrativa del Estado y facilitando la aplicación rápida de la norma, sin demoras burocráticas, en un contexto considerado crítico para la economía nacional.
Analistas económicos indicaron que la medida puede generar un alivio financiero en la cadena de importación, aunque advierten que su efecto en los precios finales dependerá también de otros factores como el tipo de cambio, los precios internacionales del petróleo, los costos logísticos y la política de subvenciones vigente.
Desde el Gobierno se informó que esta decisión forma parte de un paquete de medidas estructurales destinadas a fortalecer la seguridad energética, estabilizar el abastecimiento de combustibles y proteger la economía de los hogares y del aparato productivo, en un escenario regional e internacional de alta volatilidad en los mercados energéticos.


