El actual presidente del estado , Rodrigo Paz Pereira planteó la aplicación del denominado plan 50-50 una vez que asuman funciones las nuevas autoridades electas, con el objetivo de encarar medidas urgentes frente a la situación económica que atraviesa el país. La propuesta apunta a una reorganización del gasto público y de los ingresos del Estado, priorizando la estabilidad fiscal y la reactivación económica.
Paz explicó que el plan contempla un esfuerzo compartido entre el Estado y la ciudadanía, donde el 50% de las medidas estén orientadas a la reducción y eficiencia del gasto público, incluyendo ajustes en la estructura estatal, mientras que el otro 50% se concentre en incentivos para la producción, el empleo y la inversión, especialmente en sectores estratégicos.
El mandatario señaló que esta iniciativa debe ser aplicada con el respaldo de las nuevas autoridades para garantizar legitimidad política y gobernabilidad, además de generar confianza en la población y en los actores económicos. Remarcó que el país requiere decisiones responsables y consensuadas para enfrentar el contexto actual sin afectar a los sectores más vulnerables.
Finalmente, Paz sostuvo que el plan 50-50 busca abrir un debate nacional sobre la necesidad de cambios estructurales, subrayando que cualquier medida debe ir acompañada de transparencia, control y una clara orientación al desarrollo económico sostenible.


