La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó este jueves su preocupación por el agravamiento de la conflictividad social en Bolivia y exhortó al Estado a priorizar el diálogo político antes que recurrir al uso de la fuerza para enfrentar las protestas y bloqueos que persisten en distintos puntos del país.
Mediante un comunicado público, el organismo recordó que el Estado boliviano tiene la obligación de garantizar el derecho a la protesta pacífica, pero también de proteger los derechos humanos de la población afectada por las medidas de presión.
“El Estado debe garantizar el derecho a la protesta y, ante bloqueos prolongados que comprometan el derecho a la vida, la salud o el suministro de alimentos, priorizar el diálogo político y asegurar que el uso de la fuerza sea el último recurso”, señaló la CIDH.
El pronunciamiento surge en medio de una creciente tensión social marcada por movilizaciones, bloqueos y protestas impulsadas principalmente por la Central Obrera Boliviana (COB), sectores campesinos y organizaciones afines al expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La CIDH lamentó además la muerte de tres personas que no pudieron recibir atención médica de emergencia debido al bloqueo de carreteras y restricciones de tránsito en distintas regiones del país.
Asimismo, el organismo hizo referencia a reportes de la Defensoría del Pueblo, indicando que hasta el momento se registraron al menos cinco personas heridas, 19 ataques contra trabajadores de la prensa y más de 100 detenciones durante las movilizaciones y enfrentamientos recientes.
En ese contexto, la Comisión también pidió a los sectores movilizados permitir el paso de ambulancias y garantizar corredores humanitarios para el transporte de alimentos, medicamentos e insumos esenciales.
Las protestas comenzaron a inicios de mayo con demandas salariales y reclamos sociales, pero posteriormente derivaron en pedidos de renuncia contra el mandatario. Actualmente, los conflictos se concentran principalmente en La Paz y El Alto, aunque también afectan a regiones de Cochabamba, Oruro y Potosí.
De acuerdo con reportes oficiales de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), hasta la madrugada de este jueves existían 46 puntos de bloqueo en al menos seis departamentos del país, siendo La Paz la región más afectada.
La persistencia de las medidas de presión ha provocado problemas de abastecimiento de combustibles, alimentos y medicamentos, además de dificultades en hospitales y centros de salud que ya reportan escasez de oxígeno medicinal e insumos médicos.


