El centro de la ciudad de La Paz comenzó a recuperar la normalidad este viernes luego de la masiva movilización protagonizada por sectores afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) y organizaciones campesinas, que descendieron desde la Ceja de El Alto con la intención de llegar hasta la plaza Murillo.
La Policía desplegó un amplio operativo de seguridad en distintos puntos estratégicos del centro paceño para impedir el avance de los manifestantes hacia el kilómetro cero del poder político. Los uniformados instalaron cordones de seguridad y utilizaron agentes químicos para dispersar a grupos que intentaron aproximarse a la plaza principal.
Durante la jornada se registraron algunos enfrentamientos breves entre marchistas y efectivos policiales, aunque a diferencia de protestas anteriores no se reportaron hechos de violencia de gran magnitud ni personas gravemente heridas.
Tras el repliegue de los movilizados, efectivos policiales permanecieron resguardando calles, avenidas y accesos al centro paceño para evitar nuevos incidentes y garantizar la circulación vehicular y peatonal.

En varias zonas de la ciudad volvió a observarse movimiento normal de minibuses, comerciantes y ciudadanos que retomaron gradualmente sus actividades cotidianas después de días marcados por tensión, bloqueos y enfrentamientos.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a ciudadanos aplaudiendo el accionar policial y destacando que se evitó una nueva escalada de violencia en el centro de la sede de Gobierno.
La movilización de la COB y sectores campesinos volvió a exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz y rechazó las recientes modificaciones dentro del gabinete ministerial, asegurando que los cambios de autoridades no solucionarán la crisis económica y social que atraviesa el país.
Sin embargo, el fuerte resguardo policial evitó que los manifestantes llegaran hasta la plaza Murillo, donde se encuentran los principales edificios del Ejecutivo y Legislativo.
Mientras tanto, varios ciudadanos expresaron su preocupación por el impacto de las protestas y bloqueos en la vida diaria de los paceños. Vecinos y comerciantes señalaron que las movilizaciones provocaron problemas de abastecimiento, incremento de precios y dificultades para acceder a alimentos, medicamentos e insumos básicos durante las últimas semanas.
Pese a la relativa calma registrada este viernes en el centro de La Paz, la presencia policial se mantuvo durante toda la jornada ante la posibilidad de nuevas movilizaciones o intentos de concentración en sectores estratégicos de la ciudad.


