Una multitudinaria movilización protagonizada por sectores afines al evismo derivó este miércoles en enfrentamientos con la Policía en el centro de La Paz, dejando cerca de 20 personas arrestadas hasta las 16:00, según reportes preliminares.
La marcha fue convocada por la Central Obrera Boliviana (COB), la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB) afín a Evo Morales, federaciones vecinales de El Alto y la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos de La Paz “Túpac Katari”. Los manifestantes intentaron aproximarse a la plaza Murillo, donde la Policía instaló varios anillos de seguridad para impedir el acceso.
Uno de los hechos más relevantes de la jornada fue la aprehensión de Vicente Salazar, ejecutivo de la Federación Túpac Katari y uno de los principales dirigentes de las movilizaciones. De acuerdo con reportes desde el lugar, Salazar fue detenido en inmediaciones de las calles Comercio y Bueno por un grupo de agentes de civil y posteriormente trasladado a dependencias policiales.
La Federación Túpac Katari rechazó la captura mediante un pronunciamiento oficial, en el que denunció una “violenta intervención” y aseguró que su dirigente fue reducido con uso excesivo de la fuerza. La organización exigió una investigación inmediata y responsabilizó a las autoridades por la integridad física y psicológica de Salazar.
Durante la marcha se registraron momentos de tensión entre manifestantes, transeúntes y efectivos policiales. Mientras algunos ciudadanos expresaban su rechazo a la protesta con consignas como “vayan a trabajar”, otros manifestaban su respaldo a las demandas de los movilizados.
Los mayores enfrentamientos se produjeron en inmediaciones de la avenida Sucre y otros puntos cercanos al centro político del país. La Policía utilizó agentes químicos para dispersar a grupos que intentaron acercarse a zonas restringidas, mientras procedía al arresto de varios participantes.
Según reportes periodísticos, algunos manifestantes intentaron replicar acciones similares a las registradas el pasado 18 de mayo, cuando se produjeron ataques contra instalaciones policiales y la quema de vehículos. Ante ese antecedente, las fuerzas del orden reforzaron la seguridad alrededor de edificios públicos y dependencias policiales.
Las movilizaciones forman parte de las protestas que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y que ya superan los 40 días de conflicto en distintas regiones del país. Entretanto, el Gobierno mantiene operativos de control y desbloqueo, mientras persiste la tensión social y política a nivel nacional.


