El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Rómer Saucedo, respondió a las críticas del vocero presidencial sobre la advertencia de un paro judicial y defendió la solicitud de mayores recursos para el Órgano Judicial. La autoridad sostuvo que el presupuesto actual resulta insuficiente para garantizar el funcionamiento de la administración de justicia y priorizó el diálogo con el Gobierno antes de asumir medidas de presión.
Durante los actos por el centenario de la provincia Ichilo, realizados en el municipio de Buena Vista, el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Rómer Saucedo, reiteró la posición del Órgano Judicial respecto a la necesidad de incrementar el presupuesto destinado al sector y cuestionó las observaciones realizadas desde el Ejecutivo.
La declaración surgió luego de que el vocero presidencial, José Luis Gálvez, considerara improcedente la advertencia de un paro judicial escalonado, planteado en caso de que no exista una respuesta a las demandas presupuestarias dentro del plazo establecido por las autoridades judiciales.
En respuesta, Saucedo afirmó: «A los magistrados nos sobra lo que a su Gobierno le falta», y posteriormente agregó: «Es totalmente inaudito y reprochable, pero ¿quiénes son los responsables? Los políticos».
El titular del TSJ sostuvo que la demanda presentada por el Órgano Judicial busca asegurar los recursos necesarios para el funcionamiento de los tribunales y avanzar en las reformas estructurales del sistema de justicia, descartando que el objetivo sea incrementar las remuneraciones de magistrados o funcionarios.
«Nuestro pedido es legítimo y la desatención que ha tenido el Órgano Judicial es una realidad», señaló Rómer Saucedo, presidente del Tribunal Supremo de Justicia.
Saucedo recordó que el Presupuesto General del Estado destina el 0,35% de los recursos al sistema judicial, porcentaje que, según las autoridades del sector, resulta insuficiente para cubrir necesidades básicas como la adquisición de materiales de oficina o la modernización de los sistemas informáticos.
En ese contexto, también remarcó que cualquier transformación del sistema judicial requiere respaldo económico.
«Si vamos a hablar de reforma en la Justicia, la reforma se hace con plata, con recursos. No se pueden hacer reformas con buenas intenciones. Las ideas están, las buenas intenciones están, pero ¿con qué las plasmamos si no tenemos los recursos necesarios?», manifestó el presidente del TSJ.
Pese al intercambio de declaraciones con el Ejecutivo, Saucedo afirmó que la prioridad del Órgano Judicial continúa siendo el diálogo. En ese sentido, planteó instalar una mesa de trabajo con el presidente Rodrigo Paz, su gabinete y la Asamblea Legislativa para abordar tanto la asignación presupuestaria como los proyectos de ley impulsados por el TSJ, el Tribunal Agroambiental y el Consejo de la Magistratura, con el objetivo de evitar la aplicación de medidas de presión.

