La falta de combustible continúa afectando al transporte público en Santa Cruz. Dirigentes del sector informaron que solo la mitad de los micros presta servicio en las diferentes rutas, mientras el resto de las unidades permanece en filas para abastecerse de diésel y gasolina.
La reducción de vehículos en circulación provocó largas esperas en paradas y avenidas de la capital cruceña. Usuarios denunciaron que deben aguardar hasta una hora para abordar un micro y que, en muchos casos, las unidades llegan completamente llenas, dificultando el traslado hacia sus fuentes de trabajo, centros de estudio y otros destinos.
Desde el Sindicato de Transporte Santa Cruz señalaron que, de aproximadamente 10.000 micros registrados, solo unas 5.000 unidades están operando diariamente. El resto alterna sus jornadas debido al tiempo que deben permanecer en los surtidores para conseguir combustible, situación que también afecta los ingresos de los transportistas.
Los dirigentes aseguraron que la escasez de carburantes perjudica el normal funcionamiento del servicio y pidieron comprensión a la población. Asimismo, anunciaron que sostendrán reuniones para analizar posibles medidas frente a la persistencia del problema.
La falta de combustible también impacta al transporte interdepartamental, donde varias empresas enfrentan dificultades para programar sus salidas debido a las demoras en el abastecimiento de diésel. En tanto, la empresa encargada del aseo urbano informó que mantiene el servicio de recolección de basura, aunque reconoció retrasos ocasionales por el tiempo que demandan las filas en los surtidores.

