El exministro de Hidrocarburos Mauricio Medinaceli se convirtió en la primera exautoridad aprehendida por el caso de la gasolina desestabilizada. El economista fue trasladado a la Fiscalía Departamental de La Paz para declarar ante una comisión de fiscales por los presuntos delitos de conducta antieconómica e incumplimiento de deberes.
Medinaceli había sido incorporado al gabinete del presidente Rodrigo Paz como una de las principales figuras para enfrentar la crisis del sector hidrocarburos y resolver los problemas de abastecimiento de combustibles que afectaban al país.
La situación cambió cuando comenzaron a reportarse vehículos con fallas mecánicas luego de cargar gasolina. En distintos talleres se detectó acumulación de carbonilla en filtros, inyectores y otros componentes, generando denuncias que inicialmente surgieron en algunas ciudades y posteriormente se extendieron a diferentes regiones del país.
A medida que aumentaban los reclamos, también surgieron distintas explicaciones oficiales sobre el origen del problema. Primero se mencionó la presencia de goma y manganeso en el combustible; posteriormente se habló de tanques de almacenamiento deteriorados y, más adelante, se apuntó a empresas proveedoras como Vitol y Trafigura.
El caso llegó a la justicia el 16 de abril, cuando la diputada Lissa Claros presentó una denuncia penal contra Medinaceli, el expresidente de YPFB Yousef Akly y otras autoridades relacionadas con la compra y comercialización del combustible cuestionado.
Tras más de tres meses de investigaciones, declaraciones, inspecciones y recopilación de documentación, la Fiscalía determinó avanzar contra Medinaceli. El proceso, sin embargo, recién comienza y deberá establecer si las responsabilidades corresponden únicamente a su gestión o si alcanzan a otros funcionarios y autoridades que participaron en la adquisición, control de calidad y distribución del combustible.

