El exministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, aguardará en las próximas horas la decisión de un juez durante su audiencia de medidas cautelares por el caso de la gasolina desestabilizada, mientras el Gobierno expresó respaldo a su trayectoria profesional. La Fiscalía solicitó que la exautoridad sea enviada con detención preventiva al penal de San Pedro, en La Paz.
Medinaceli es investigado por los presuntos delitos de incumplimiento de deberes y conducta antieconómica dentro del proceso relacionado con la comercialización de combustible observado.
Tras su aprehensión, su esposa manifestó que el exministro se encuentra tranquilo, aunque señaló que está afectado anímicamente por la situación y se siente triste y decepcionado por el proceso que enfrenta.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, expresó públicamente su respaldo a Medinaceli y destacó su desempeño profesional durante el tiempo que compartieron funciones en el gabinete ministerial.
Zamora afirmó que se trata de un profesional con una trayectoria intachable y manifestó que, pese a su intención de visitarlo, corresponde respetar la independencia de la justicia mientras se desarrolla la investigación.
Por su parte, el vocero presidencial, José Luis Gálvez, señaló que el Gobierno mantiene una valoración positiva sobre la capacidad profesional del exministro y confía en que podrá presentar los descargos necesarios para defenderse en el proceso.
Gálvez remarcó que el Ejecutivo respeta plenamente las decisiones que adopten las autoridades judiciales y reiteró que el caso debe resolverse en el marco de la independencia de poderes.
El proceso contra Medinaceli se originó a partir de una denuncia presentada en febrero por la diputada de la alianza Libre, Lissa Claros, quien lo señaló por presuntas irregularidades relacionadas con la denominada gasolina desestabilizada.
La audiencia de medidas cautelares definirá la situación jurídica de la exautoridad, mientras la investigación continúa bajo la dirección del Ministerio Público.

