José Mariano Paz Chávez, alias “Piña”, murió abatido en Brasil tras permanecer siete días prófugo en una zona boscosa de Mato Grosso do Sul, luego de huir de Bolivia tras los hechos violentos registrados en la frontera de San Matías.
El hombre ya tenía antecedentes en Bolivia. En 2017 fue enviado a Palmasola por el secuestro y tortura del abogado Lorgio Saucedo, quien permaneció retenido durante aproximadamente dos semanas por una supuesta deuda de $us 60.000.
Años después, su nombre volvió a aparecer en una investigación por el asesinato de Saucedo, ocurrido en septiembre de 2025. La Fiscalía lo señaló como quien presuntamente habría ordenado la ejecución.
Las investigaciones también encontraron en el entorno de “Piña” contactos que fueron relacionados con Sebastián Marset, además de personas vinculadas a estructuras de narcotráfico y sicariato.
“Piña” también fue identificado como presunto líder de una organización dedicada al tráfico de cocaína mediante avionetas, con operaciones vinculadas a Santa Ana de Yacuma.
Su último episodio comenzó tras los hechos violentos registrados en San Matías, donde murieron cinco personas, entre ellas el subteniente Yerson Salazar. La persecución llevó a las autoridades hasta Brasil, donde “Piña” y otros tres hombres fueron abatidos durante un enfrentamiento con agentes del BOPE.
La muerte de “Piña” pone fin a una de las principales líneas investigativas sobre los hechos de San Matías, pero también deja abiertas interrogantes sobre la estructura criminal vinculada al narcotráfico, sicariato, avionetas y disputas por rutas fronterizas.

