El excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, dejó este viernes la cárcel y continuará el proceso por la asonada militar de 2024 con detención domiciliaria, tras una decisión de la justicia boliviana.
A su salida, Zúñiga cuestionó los casi dos años que permaneció privado de libertad y afirmó que fue utilizado como un “trofeo político”. Asimismo, pidió que el proceso judicial sea independiente e imparcial para los demás militares involucrados en el caso.
El exjefe militar también solicitó garantías para sus exsubordinados y sus familias, al señalar que las sanciones aplicadas han generado consecuencias que alcanzaron incluso a sus seres queridos.
Su abogado informó que la medida sustitutiva fue concedida tras el depósito de una fianza de Bs 200.000, además del cumplimiento de otros requisitos judiciales, como el registro biométrico y la verificación del domicilio donde cumplirá la detención.
La defensa señaló que el juicio oral se reanudará el próximo 23 de agosto, con la continuidad de la presentación de testigos dentro del proceso por los hechos registrados el 26 de junio de 2024 en la plaza Murillo.

