Las autoridades subnacionales electas, recientemente acreditadas por el Órgano Electoral, asumirán sus funciones el próximo 4 de mayo en medio de un escenario económico complejo, caracterizado por restricciones presupuestarias y la necesidad de redefinir la relación fiscal con el nivel central.
Tras la entrega de más de 5.000 credenciales, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, advirtió que los nuevos gobiernos departamentales y municipales enfrentarán una estructura financiera tensionada. “La salida pasa por la construcción de pactos”, afirmó, al señalar la necesidad de acuerdos que permitan sostener la estabilidad económica sin trasladar los costos a la población.
Según explicó la autoridad, los presupuestos con los que asumirán alcaldes y gobernadores presentan proyecciones de ingresos que podrían no concretarse. “Esta situación obliga a encarar un proceso de ajuste coordinado”, indicó Espinoza, subrayando que este esfuerzo deberá involucrar al Gobierno central, gobernaciones, alcaldías y universidades públicas.
El ajuste forma parte del Presupuesto General del Estado reformulado, que aún debe ser tratado en la Asamblea Legislativa, donde la administración del presidente Rodrigo Paz Pereira no cuenta con una mayoría asegurada. En paralelo, el mandatario sostuvo reuniones iniciales con gobernadores electos, quienes plantean una redistribución de los ingresos tributarios bajo un esquema 50/50.
En este contexto, el Ejecutivo propone avanzar en tres acuerdos clave. El primero, orientado a los gobiernos subnacionales, busca transparentar ingresos y coordinar acciones para reducir el déficit. El segundo apunta a la ciudadanía, con el objetivo de priorizar el gasto en salud y educación, además de reorganizar el uso de recursos públicos. Finalmente, el tercer pacto tiene un enfoque tributario, destinado a disminuir la presión fiscal y facilitar la devolución de créditos fiscales a los contribuyentes.
Como parte de estas medidas, el Gobierno informó que ya ejecutó un recorte superior a Bs 4.100 millones en el gasto corriente del nivel central, al tiempo que incrementó la asignación de recursos en sectores considerados prioritarios. Entre las acciones anunciadas se incluye la creación de más de 3.000 ítems en educación y 2.300 en salud, así como la devolución total del crédito fiscal.
“El objetivo es avanzar hacia una coordinación que permita reducir el déficit, mejorar la asignación de recursos y garantizar la sostenibilidad del gasto público sin recurrir a recortes abruptos”, sostuvo Espinoza.
No obstante, el panorama sigue siendo limitado para las nuevas autoridades subnacionales, que deberán atender demandas inmediatas en áreas como infraestructura, servicios básicos y generación de empleo, en un contexto de restricciones fiscales y dificultades en el acceso a divisas.
En ese marco, la propuesta oficial apunta a reconfigurar el modelo fiscal sin incrementar impuestos, trasladando inicialmente el ajuste al nivel central y promoviendo acuerdos graduales entre los distintos niveles del Estado.


