A pocos días de Todos Santos, la Intendencia Municipal de El Alto intensificó los operativos de control en hornos de panificación para verificar las condiciones de higiene, la inocuidad de los alimentos y el cumplimiento de los precios referenciales del horneaje.
Según el reporte municipal, durante las inspecciones se decomisaron más de 500 kilos de harina vencida. Además, se inspeccionaron más de 40 hornos de los distritos 1, 2, 5 y 6, donde también se retiraron más de 200 latas que se encontraban fuera de uso.
Arturo Andrade, responsable del Área de Inocuidad Alimentaria, explicó que los controles incluyen la limpieza de los ambientes, el estado de los utensilios, la disponibilidad de extintores y los certificados de fumigación. Dependiendo de las irregularidades encontradas, los establecimientos pueden recibir notificaciones o enfrentar la clausura.
La Alcaldía también verifica posibles cobros excesivos. Una denuncia recibida durante los operativos está en proceso de evaluación para determinar si el establecimiento involucrado respetó los precios acordados con el sector panificador.
De acuerdo con los precios referenciales anunciados por el municipio, el horneaje por quintal se fijó en Bs 255; por arroba, en Bs 65; el bizcochuelo por lata, entre Bs 50 y Bs 55; y las latas de galletas, masitas, pan, suspiros y maicillos, en Bs 7.
En un reporte publicado el 27 de octubre, otro balance municipal informó de la intervención de 16 panaderías, la clausura de dos establecimientos y el decomiso de 16 quintales de harina en mal estado. Las cifras corresponden a ese reporte específico y no deben confundirse automáticamente con el balance de los más de 40 hornos mencionado por la Intendencia.
Las autoridades anunciaron que los controles continuarán durante los días previos a Todos Santos, cuando aumenta la demanda para preparar las tradicionales t’antawawas y otras masitas.

