La Policía Boliviana capturó en Santa Cruz al ciudadano brasileño Dellenberg de Sousa, de 33 años, identificado por las autoridades como un integrante de alto rango del Primer Comando de la Capital (PCC), una de las organizaciones criminales más importantes de Brasil. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que la detención se produjo el 3 de noviembre, aproximadamente a las 18:00, tras un operativo de inteligencia coordinado con la Policía Federal brasileña.
De acuerdo con el informe oficial, el detenido tenía órdenes de aprehensión en Brasil por delitos relacionados con narcotráfico, tráfico de armas y crimen organizado. Además, cuenta con una sentencia de 10 años, seis meses y 16 días de prisión, emitida por una autoridad judicial del estado de Mato Grosso. Su captura se concretó como parte de las acciones del Plan Fronteras Seguras, orientado a combatir las estructuras criminales que operan en zonas fronterizas.
El comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Javier Álvarez, explicó que De Sousa cumplía una función importante en la articulación del transporte de sustancias controladas desde Bolivia hacia Brasil. Según los datos de inteligencia, sus operaciones tenían como principales puntos de actividad el estado brasileño de Mato Grosso y la zona fronteriza de San Ignacio de Velasco, en el departamento de Santa Cruz.
Entre los antecedentes expuestos por las autoridades figuran dos decomisos de cocaína realizados en Brasil durante 2003. En julio de ese año, el ciudadano brasileño fue capturado con 871 kilogramos de droga y, posteriormente, en agosto, con otros 450 kilogramos. Ambos cargamentos suman aproximadamente 1,3 toneladas de cocaína, vinculadas a los procesos judiciales que derivaron en su condena.
La investigación también señala que el detenido habría desarrollado actividades relacionadas con transacciones económicas y lavado de activos desde la ciudad de Santa Cruz. Otro elemento que llamó la atención de las autoridades es que su último ingreso migratorio registrado a Bolivia data del 18 de marzo de 2024, por lo que su permanencia en territorio nacional era considerada irregular. El operativo contó con la participación coordinada de la Policía Boliviana, la Policía Federal de Brasil y el Grupo Especial de Frontera.
El ministro Oviedo destacó que esta captura representa un avance en las acciones contra el crimen organizado transnacional y aseguró que continuarán los operativos para identificar y detener a integrantes de estas estructuras. Por su parte, el comandante policial afirmó que no permitirán que organizaciones criminales utilicen territorio boliviano como plataforma para sus actividades ilícitas. Las autoridades señalaron que las investigaciones y los trabajos de inteligencia continuarán para establecer posibles vínculos y otras operaciones relacionadas con el detenido.

